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¿Debo ingresar el IVA facturado pero no cobrado?

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¿Debo ingresar el IVA facturado pero no cobrado?

Desde hace mucho tiempo, autónomos y Pymes ven con desagrado cómo periódicamente han de ingresar en la Hacienda Pública, a través de los modelos tributarios correspondientes, el IVA de las facturas que han emitido, independientemente de que las mismas hayan sido o no cobradas.

De hecho, según aseguran fuentes de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), el pasado 30 de enero los autónomos y Pymes ingresaron en las arcas de la Hacienda Pública 250 millones de euros en concepto de IVA facturado pero no cobrado.

Evidentemente, dicha situación se ha agravado con la actual crisis económica, que ha generalizado el impago de las facturas y, consecuentemente, ha dejado en una difícil situación a los autónomos y Pymes que, no solo ven cómo no han cobrado las facturas emitidas, sino que además deben ingresar el IVA de las mismas a la Hacienda Pública.

Sin embargo, dicha situación va a cambiar, ya que así se han comprometido tanto el Presidente D. Mariano Rajoy en su discurso de investidura, como el Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, D. Cristóbal Montoro, que recientemente ha manifestado a los colectivos implicados la realidad de dicha reforma legal y su cercanía en el tiempo.

La modificación pasará probablemente por la sustitución del criterio de devengo del impuesto que prima en nuestra actual normativa, por el de caja. Así, el IVA no se exigirá cuando se emita la factura, sino cuando la misma se cobre.

Y es que hasta que dicha modificación legal se produzca, existe la obligación de ingresar el IVA de las facturas emitidas, a pesar de que no se haya cobrado.

Pero, si dicha factura nunca se cobra, ¿cómo recuperarlo?

El primer supuesto es el de que el destinatario de la factura se declare en concurso de acreedores, pero el plazo es tan breve, que si no se está bien asesorado se corre el peligro de perder la posibilidad de recuperar el IVA que sin cobrarlo, ya se ha ingresado en la Hacienda Pública.

Cuando el destinatario de la factura no se haya incurso en concurso de acreedores, el emisor de la factura ha de ingresar el IVA y luego esperar durante un año entero (o seis meses si su volumen de operaciones es inferior a 6 millones de euros) para poder considerar dicha factura como parcial o totalmente incobrable.

Además, deberá haber instado el cobro de dicha factura mediante la iniciación de un procedimiento judicial o de requerimiento notaria.

Cumplidas dichas formalidades, y finalizado el plazo al que nos hemos referido, deberá esperar todavía 3 meses para poder reducir la base imponible declarada en su día, y así recuperar el IVA que se ingresó a la Hacienda Pública.

Como puede verse, estamos ante un procedimiento complicado y agotador, y en el que cualquier error puede retrasar la recuperación del IVA, o incluso hacerla inviable.

Por ello, y hasta que la pregonada reforma legal se produzca, desde este despacho de abogados nos ponemos a su disposición para brindarle un asesoramiento completo y eficaz en la materia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 

 

 

 

IVA sobre IVA en los arrendamientos

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IVA sobre IVA en los arrendamientos

PREGUNTA.- Tras varios años en paro tomé la decisión de abrir mi propio negocio. Con ánimo de disponer de un local en condiciones alquilé un bajo comercial que vengo explotando desde hace tres meses. El arrendador me ha pasado un recibo del Administrador por el importe de los gastos de comunidad más IVA, correspondientes al primer trimestre. Ahora la propiedad me exige el pago de dichos gastos, pero vuelve a repercutirme el IVA sobre los mismos. ¿Estoy realmente obligado al pago de dicho IVA, que entiendo duplicado?

SOLUCION.- Antes de abordar la cuestión que se plantea resulta oportuno llevar a cabo ciertas puntualizaciones.

Debe tenerse presente, en primer término, que el arrendamiento constituye una relación contractual en virtud de la cual quien ostenta la propiedad se obliga a ceder el uso y disfrute de una cosa por un tiempo determinado a cambio de una contraprestación.

Bueno será saber conocer también que la legislación vigente relativa al arrendamiento de fincas urbanas distingue entre los arrendamientos de vivienda y los de uso distinto de vivienda.

En los contratos de arrendamiento de uso distinto de vivienda, también llamados de local de negocio, el régimen legal aplicable, con carácter preferente, es el que viene establecido por la voluntad de las partes. No sucede así, por el contrario, en los arrendamientos de vivienda en los que resulta aplicable la ley de arrendamientos urbanos, y, en su defecto, la voluntad de las partes. Esta circunstancia determina que en el arrendamiento de local de negocio sean las partes las que fijen los derechos y deberes que les obligan, siendo habitual la inclusión en dichos contratos de cláusulas que exigen al arrendatario el pago de los gastos de comunidad, IBI, etc.

Finalmente, y a diferencia de lo que ocurre con los inmuebles destinados a alquiler de vivienda, los arrendamientos de local de negocio están sujetos al pago del IVA constituyendo la base imponible de dicho impuesto el importe total de la contraprestación.

Al arrendador corresponde, por tal motivo, en su condición de sujeto pasivo del impuesto, pese a ser el arrendatario el que realiza el desembolso, repercutir el IVA sobre la renta y demás cantidades asimiladas y/o accesorias que satisfaga el inquilino, y llevar a cabo el pago del tributo en Hacienda.Entre dichas cantidades asimiladas a la renta se encuentran los gastos de comunidad, por lo que la repercusión del IVA es procedente.

No obstante, habrá que analizar cada caso, para determinar cuándo estamos ante una cantidad asimilada o accesoria a la renta arrendaticia, y por tanto, procede la repercusión del impuesto, por lo que es conveniente asesorarse debidamente.