¿Cuándo se inicia el cómputo de los plazos señalados por meses?: Interesante sentencia del Tribunal Constitucional

La concesión a los contribuyentes de plazos señalados por meses para interponer un recurso, con la indicación de que dicho plazo se empezará a computar a partir del día siguiente al de la notificación que ha recibido, siempre ha generado en los contribuyentes la duda sobre cuál era el último día para presentar el recurso. Una reciente sentencia del Tribunal Constitucional parece haber cerrado definitivamente el debate.

Pongamos que usted recibe una notificación de Hacienda, concretamente una liquidación, en la que se le indica que dispone del plazo de un mes para interponer un recurso de reposición o una reclamación económico-administrativa ante el Tribunal Económico-Administrativo de su región, y que dicho plazo se empezará a computar a partir del día siguiente al de la recepción de la notificación. Si recibió la notificación el día 8, y el cómputo del plazo se inicia como hemos dicho, el día siguiente, una primera interpretación literal sería la de considerar que el cómputo se inicia el día 9 y concluye el 9 del mes siguiente.

Así lo entendieron muchos contribuyentes, que vieron con sorpresa cómo luego los distintos tribunales administrativos y judiciales, inadmitían sus reclamaciones o recursos por presentación extemporánea.

La cuestión ha llegado hasta el Tribunal Constitucional, que en una interesante sentencia, parece haber cerrado el debate. La problemática se centra, como acertadamente afirma el Tribunal, no en el cómputo del plazo "de fecha a fecha", sino al día que debe tomarse de referencia para el cómputo: el de la propia notificación, o el siguiente.

Tanto el contribuyente como el Ministerio Fiscal entendían que el plazo debe computarse partiendo del día siguiente al de la notificación, tal y como dispone la normativa de cada recurso. El Tribunal sin embargo, entiende que así como en los plazos contados por días, el inicio del cómputo debe trasladarse al siguiente, para no hurtar al contribuyente un tramo del plazo concedido (las horas transcurridas hasta la notificación), esto no ocurre en los plazos contados por meses, teniendo en cuenta, que al igual que entre un lunes y el siguiente hay más de una semana (realmente, ocho días), lo mismo ocurre entre el día del mes, y su correspondiente en el mes siguiente, en los que hay más de un mes. Por ello, y teniendo en cuenta que al contribuyente no se le priva en este último caso de plazo para recurrir, no hay motivos para trasladar el inicio del cómputo de notificación al día siguiente.

La sentencia del Tribunal Constitucional no pretende entrar a decidir cómo debe realizarse el cómputo del plazo para recurrir en estos casos, ya que se trata de una cuestión de legalidad ordinaria en la que no puede entrar. La sentencia se limita simplemente a afirmar que el criterio utilizado por el Tribunal que inadmitió el recurso no es irrazonable ni arbitrario, ni incurre en error patente o asume un criterio contrario al derecho a la tutela judicial efectiva. Y es que la interpretación realizada es además, consolidada jurisprudencia del Tribunal Supremo. No obstante, se admite que dicha interpretación es una posibilidad entre varias, y que se pudo optar por otra más beneficiosa para el contribuyente.

En definitiva, lo cierto es que el criterio de esta sentencia, unido a la jurisprudencia del Tribunal Supremo referida, parecen cerrar definitivamente la posibilidad de iniciar el cómputo de los plazos señalados por meses, el día siguiente al de su notificación.