¡Cuidado! Hacienda puede realizar notificaciones, también, durante los “días de cortesía”

Se acerca el mes de agosto, y son muchos los contribuyentes y asesores fiscales que quieren irse tranquilos de vacaciones. Y sin la preocupación de que, durante las mismas, la Administración Tributaria pueda realizarles notificaciones electrónicas. Para ello, surgen, en el ámbito de la Agencia Tributaria (AEAT), los conocidos como “días de cortesía”, que pueden ser señalados por los contribuyentes (un máximo de 30 días al año), y durante los que la Administración no podrá depositar notificaciones electrónicas en el buzón del contribuyente. Pero, ¿es esto así, realmente? Una resolución del Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC) recuerda que no, y que Hacienda puede realizar también notificaciones al contribuyente, durante los días de cortesía. (Publicado en Idealista)

Autor: José María Salcedo (Consultas a josemaria.salcedo@aticojuridico.com)

¿QUÉ SON LOS DÍAS DE CORTESÍA?

Decía Confucio que “La cortesía que debe presidir nuestras actuaciones cotidianas, se fundamenta principalmente en el respeto y comprensión hacia todos”. En efecto, es dicha comprensión hacia los contribuyentes la que, en última instancia, fundamenta el establecimiento de los conocidos como “días de cortesía” en el ámbito de las notificaciones electrónicas. Y ello, para evitarles que, incluso en sus períodos vacacionales, tengan que estar atentos, y vigilantes, a cualquier notificación que reciban por vía electrónica.

Recordemos que estas notificaciones se entienden practicadas a los diez días desde su depósito en el buzón electrónico. Por ello, la ausencia de estos días de cortesía obligaría a los contribuyentes a estar pendientes del buzón siempre, y a toda hora. Ello, para poder conocer así la existencia y contenido de la notificación, antes de que, automáticamente, se considere perfectamente practicada.

Pero, volvamos al principio… ¿Qué son los días de cortesía, y dónde se regulan?

La regulación de los días de cortesía

Pues bien, dispone la Disposición Adicional Tercera del Real Decreto 1363/2010 que “Los obligados tributarios que estén incluidos, con carácter obligatorio o voluntario, en el sistema de dirección electrónica habilitada en relación con la Agencia Estatal de Administración Tributaria podrán señalar, en los términos que por Orden Ministerial se disponga, un máximo de 30 días en cada año natural durante los cuales dicha Agencia no podrá poner notificaciones a su disposición en la dirección electrónica habilitada.”

Por ello, en el ámbito de la AEAT es posible solicitar dichos “días de cortesía”, durante los cuales la Administración no podrá depositar notificación electrónica alguna en el buzón del contribuyente. Eso sí, hay que formular la solicitud con un mínimo de siete días naturales de antelación al comienzo del periodo deseado.

Con ello, el contribuyente obligado a recibir notificaciones electrónicas, o que voluntariamente se haya acogido a tal sistema de notificación, podrá descansar tranquilo, durante los días que haya designado.

Además, la AEAT tampoco se ve a priori perjudicada por la concesión de dichos días de cortesía. Y es que el artículo 104.h), del Real Decreto 1065/2007, dispone que el retraso en la notificación (y en la duración del procedimiento), por la concesión de días de cortesía, es una dilación imputable al contribuyente.

Sin embargo, surge la duda de si, durante esos días de cortesía en que no es posible realizar notificaciones electrónicas, la AEAT podría notificar al contribuyente en papel. Es decir, si los días de cortesía le liberan de recibir toda notificación, o solo las realizadas por vía electrónica.

Para resolver tal duda, lo primero será analizar si es posible notificar a en papel, a un contribuyente obligado a recibir notificaciones electrónicas.

días de cortesía

¿ES POSIBLE NOTIFICAR EN PAPEL, A UN CONTRIBUYENTE OBLIGADO A RECIBIR NOTIFICACIONES ELECTRÓNICAS?

Para abordar este tema, es necesario remitirse al artículo 3, apartado 2, del citado Real Decreto 1363/2010. Dispone dicho precepto que “la Agencia Estatal de Administración Tributaria podrá practicar las notificaciones por los medios no electrónicos y en los lugares y formas previstos en los artículos 109 a 112 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria, en los siguientes supuestos: (…) b) Cuando la comunicación o notificación electrónica resulte incompatible con la inmediatez o celeridad que requiera la actuación administrativa para asegurar su eficacia.”

Del artículo citado se desprende que la notificación debe practicarse por vía electrónica a los contribuyentes obligados a recibirlas por dicha vía. O a los que, voluntariamente, se hayan acogido a dicho sistema de notificaciones.

Y que, solo en los casos en los que se requiera inmediatez o celeridad en la notificación administrativa, sería posible practicar dichas notificaciones por vía no electrónica. Es decir, mediante correo certificado, o agente tributario.

La notificación en papel a sujetos obligados a recibirlas por vía electrónica, en el punto de mira

Estamos ante un tema de suma importancia, que recientemente ha concitado el interés del Tribunal Supremo. Aunque ello, no en el ámbito de las notificaciones de la AEAT, sino de la realizadas por una Administración autonómica.

En concreto, mediante Auto de 14-7-2021 (recurso 2918/2021), el Alto Tribunal acordó que la cuestión que presentaba interés casacional era la de “interpretar los artículos 14.2 y 41.1 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, a los efectos de determinar cuáles son las consecuencias que se derivan de una notificación efectuada a una persona jurídica en formato papel, y no a través de medios electrónicos.” Comentamos este Auto en esta entrada anterior del blog.

Independientemente de lo anterior, lo que resulta evidente es que estas notificaciones en papel, realizadas a sujetos obligados a recibir notificaciones electrónicas, no pueden realizarse en cualquier supuesto. Sino tan solo cuando concurra la necesaria inmediatez y celeridad, antes aludida.

Pues bien, una vez ya hemos visto que, en algunos casos, es posible notificar en papel a sujetos obligados a recibir notificaciones electrónicas, debemos plantearnos si estas notificaciones en papel podrían practicarse durante los días de cortesía expresamente señalados por el contribuyente.

¿ES POSIBLE NOTIFICAR EN PAPEL, DURANTE LOS DÍAS DE CORTESÍA SEÑALADOS POR EL CONTRIBUYENTE?

Esta cuestión ha sido resuelta por el TEAC, en una reciente resolución de 18-5-2022 (00/4282/2019).

Pues bien, se remite el TEAC a la Exposición de Motivos del Real Decreto 1363/2010, en cuyo apartado II se afirma que la concesión de los días de cortesía, en ocasiones “puede impedir realizar en el tiempo debido las actuaciones de la Administración tributaria perjudicando con ello -o incluso eliminando- la eficacia del acto de que se trate. (…) Por tanto, para evitar que esa demora asociada a la práctica de la notificación electrónica pudiera perjudicar o eliminar la eficacia de las actuaciones de la Hacienda Pública, se ha permitido a la Administración tributaria optar por la notificación no electrónica en todos aquellos casos en los que la comunicación o notificación electrónica resulte incompatible con la inmediatez o celeridad que requiera la actuación administrativa para asegurar su eficacia.”

Y lo anterior lleva al TEAC a concluir que “Por este Tribunal se considera que el aseguramiento de la eficacia de la actuación administrativa, según se indica en el acuerdo impugnado, justifica la notificación del mismo por medios no electrónicos.”

El TEAC se remite a una resolución anterior

Además, se remite el Tribunal a una resolución anterior, de marzo de 2016, en la que la existencia de días de cortesía expresamente señalados por el contribuyente, no fue obstáculo para realizar la notificación en papel. Así, afirma el TEAC que “En este sentido se ha pronunciado previamente este Tribunal en resolución de fecha 2 de marzo de 2016 (R.G.: 00/5359/2013), considerándose válida la notificación de acuerdo de liquidación a través de agente tributario, por razones de eficacia de la actuación administrativa, en un supuesto en el que por la entidad objeto de notificación se habían solicitado días de cortesía, no resultando posible la notificación electrónica.”

De todo lo anterior resulta que, según el criterio del TEAC, es válida la notificación en papel, a sujetos obligados a recibir notificaciones electrónicas y, además, durante los días de cortesía.

Sin embargo, no debe pasarse por alto la necesaria acreditación de que la notificación por dicha vía, se ha llevado a cabo por inexcusables motivos de inmediatez y celeridad. Es decir, para que el acto administrativo no perdiera su eficacia.

¿QUÉ PUEDE HACER EL CONTRIBUYENTE? LA NECESARIA ACREDITACIÓN DE LA INMEDIATEZ Y CELERIDAD EN LA NOTIFICACIÓN

En este punto, vemos cómo el TEAC, en la resolución de 18-5-2022 citada, no hace alusión alguna a dichas exigencias. Ello, dando a entender, al parecer, que la inmediatez y celeridad es algo asociado a cualquier notificación tributaria. Y que, por tanto, en cualquier caso, la AEAT podría notificar en papel a sujetos obligados a recibir notificaciones electrónicas. Lo anterior, saltándose, además, si hace falta, los días de cortesía.

No debe ser así, en ningún caso. Y es aquí donde el contribuyente tiene margen para atacar la notificación practicada en papel. Y los efectos asociados a la misma, como pudieran ser la interrupción de la prescripción, o del plazo para declarar la caducidad del procedimiento.

Justificación de la necesidad de celeridad e inmediatez en la notificación

Así, en el acuerdo que se pretenda notificar por vía no electrónica, debiera quedar justificada la necesidad de practicar la notificación en papel, con celeridad e inmediatez. Y las consecuencias de pérdida de eficacia del acto, que pudieran derivarse de realizar la notificación por vía electrónica, y con respeto a los días de cortesía.

Además, es debe analizarse cuál ha sido el proceder previo de la Administración, hasta colocarse en una situación en la que necesita practicar la notificación, con esas exigencias de celeridad e inmediatez.

Y es que, no sería de recibo que la Administración sesteara durante todo el procedimiento, y finalmente tuviera que pisotear el derecho de los contribuyentes a ser notificado por vía electrónica, y con respeto a los días de cortesía, para poder cumplir los plazos previstos en la normativa tributaria.

En este punto, debemos recordar que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, en sentencia de 15-1-2021 (recurso 101/2019), que comentamos en una entrada anterior de este blog, ya declaró que "los días de cortesía no implican suspensión del procedimiento, ni ampliación del plazo para resolver. Se trata en definitiva de que, en esos días de cortesía, no se pueda notificar actuación alguna y no pueda ser tenido en cuenta a efectos del plazo para notificar la resolución final; pero nada impide impulsar el procedimiento."

Y ello, recordando que lo que tiene que hacer la Administración es "ajustar los trámites de modo que permita hacer la notificación de la resolución final en plazo".

En definitiva, en cada caso hay que analizar con lupa si dicha notificación practicada durante los días de cortesía está justificada, pudiendo en caso contrario el contribuyente atacarla, para tratar de privarla de los efectos que pudieran perjudicarle.